Woolf escribe antes de tomar su vida: "Me has dado la mayor felicidad posible. […] No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció." No es una carta de desesperación: es una carta de amor que reconoce el límite de lo que el amor puede contra la enfermedad.
"Yo contigo he sido más feliz de lo que los libros dicen que se puede. Perdóname si tantas veces me anduve quejando por bobadas. […] Un día me dijiste que yo tenía cara de mujer a la que siempre se vuelve y yo te espero ahora o cuando sea y donde sea y como sea."
Vuong cita el Diario de duelo de Barthes —escrito a la madre muerta— y decide escribirle a su madre viva. El duelo se anticipa; la carta se escribe antes de la muerte porque la muerte ya empieza en el envejecimiento y la enfermedad.
Yo también te extraño mucho. Olvídate de todas las cosas feas que te tengo dichas y las veces que yo no te entendía. Solamente quiero que vuelvas. Quiero que estemos juntos por un rato aunque sea y quiero decirte que…