2026-04-19

Clyo Mendoza

“¿Qué trabajos te ofrecen cuando te miran? Mano de obra, albañil. Porque, aunque ya no te quiero como antes sigo pensando que eres el hombre más fuerte que conozco. Y las manos delicadas de tus jefes son para contar la plata que han hecho y siguen haciendo a costa del trabajo duro de personas como tú. Pero entonces, mírame, dónde queda lo que yo soy y lo que hemos logrado mi madre, mi abuela y más atrás, para que yo dejara la vida miserable que llevaron ellas. Dónde pongo mis logros, mis ganas de seguir haciendo lo que amo si la bebé no es el problema, criarla es hermoso, pero alrededor de nosotros todo lo enturbia. Y sí, podríamos quedarnos para siempre en un pueblo y entregarnos a la vida que conoces, pero entonces dónde ponemos el futuro, las posibles inquietudes de nuestra hija, las mismas inquietudes que tú y yo tuvimos y que nos hicieron partir a lugares a los que nadie de nuestras familias fue antes. No voy a olvidar la vez que saliste a pasear con nuestra hija en el rebozo (como te enseñó tu madre) en una colonia gentrificada de la Ciudad de México mientras yo trabajaba y cuando volviste, sin afán de quejarte, me contaste que la gente en la calle te miraba como si te hubieras robado a nuestra bebé y que algunos pensaban que te ibas a acercar a pedirles dinero. Qué cambiaría decirles que eres uno de los músicos más talentosos que conozco, que has dado conciertos en los confines del mundo, si tu color de piel sigue pesando más que tus logros.”

  • Clyo Mendoza -

Notas