Laura Terciado
Da vergüenza admitir que te han violado, da vergüenza sostenerle la mirada a alguien que se deja abusar por un stalker. Y da vergüenza hablar de por qué volvemos una y otra vez a quien nos destroza. Da vergüenza pensa…
aquí escribo cosas
Da vergüenza admitir que te han violado, da vergüenza sostenerle la mirada a alguien que se deja abusar por un stalker. Y da vergüenza hablar de por qué volvemos una y otra vez a quien nos destroza. Da vergüenza pensa…
Hay vergüenza en admitir que se vuelve a quien abusa, que su atención intermitente es una adicción, que quien hace daño también hace feliz. La mezcla de placer y culpa puede volverse indistinguible.
Vuong a los trece años dijo "Para, mamá. Déjalo." La miró con dureza —como miraba a los bullies. La madre salió a comprar huevos "como si no hubiera pasado nada". Pero los dos sabían: ya nunca volvería a pegarle.
Procesado: el dano infantil como biografia
Muchos abusos se administran socialmente como si fueran un problema de habilidad individual de la víctima.
El daño en la infancia no “se va”: permanece como estructura afectiva. No se sueña con un futuro mejor, sino con un pasado distinto.
Hola dios.
Nunca te escribo cartas porque no sé muy bien que decirte pero mi tía Carmen me dijo que cuando quisiera decirte algo te podía mandar una carta con ella. A mi tía le gusta mucho ir a la iglesia y por eso sé que te la va a entregar pronto. A mí no me gusta ir porque el pastor habla mucho tiempo y me aburro y mi tía no me deja jugar. Por eso mejor te mando esta carta con ella. En esta carta te quiero pedir perdón. Mi tía dice que tú siempre perdonas los pecados de la gente y yo hoy cometí uno porque no recogí mi cuarto aunque mi papá me dijo desde ayer. Se me olvidó porque fui a jugar con Jimmy a su wii y cuando mi papá llegó vio todo tirado y se enojó mucho y te pido perdón. Mi tía me dice que tengo que hacerle caso a mis papás y yo quiero ser un mejor hijo para mis papás porque tú te enojas si no, y yo sí quiero que estés contento conmigo aunque casi nunca voy a la iglesia. También te quiero pedir por mi papá porque ha tenido un montón de trabajo y se enoja mucho, el otro día se enojó por algo que vio en la tele y del coraje se salió a la calle y ya no regresó ese día. Mi mamá dice que seguro se fue con su amiga Chayito y yo creo que sí porque al siguiente día me trajo una paleta payaso de esas que Chayito tiene en su casa. Yo no sé por qué se va a su casa cuando se enoja, seguro Chayito le hace enfrijoladas como las que me hace mi mamá a mí cuando me enfermo. También te quiero dar gracias porque mi papá me quiere mucho aunque yo me porte mal. Él siempre me dice que me va a regalar al señor de la tienda si no me porto bien pero al final nada más me da una cachetada o me jala las orejas. A mí no me cae bien el señor de la tienda porque siempre que voy, me pone a cargar cajas. Sé que es mi culpa que mi papá se enoje y me jale las orejas o me dé una cachetada a veces. Él dice que si fuera malo me pegaría más. Hoy me dio tres cachetadas y una nalgada pero no me dolió tanto y ya no lloré. También gracias por mi mamá porque hoy me hizo enfrijoladas y me dijo que ella y mi papá me quieren, y luego me dejó ver la tele.