2026-04-19

Irene Vallejo: la bondad asusta porque nos vuelve conscientes de la vulnerabilidad —ajena y propia. Preferimos el ideal de suficiencia, que promete fortaleza al precio del aislamiento. En ese océano de islas amuralladas, la bondad acaba siendo el placer prohibido.

La bondad como placer prohibido

Irene Vallejo: la bondad asusta porque nos vuelve conscientes de la vulnerabilidad —ajena y propia. Preferimos el ideal de suficiencia, que promete fortaleza al precio del aislamiento. En ese océano de islas amuralladas, la bondad acaba siendo el placer prohibido.

Idea

  • La compasión implica reconocer que somos frágiles: por eso se evita.
  • La obsesión con el éxito es, en parte, una defensa contra esa vulnerabilidad.
  • Los actos generosos son reprimidos porque revelan que necesitamos a los demás.
  • Ver también: zettel/cielo-e-infierno-son-los-demas, zettel/anarquismo-cotidiano

Fuente

lit/irene-vallejo