Bell Hooks lo señala: los niños pequeños son los únicos hombres en la cultura occidental a quienes se les permite estar en contacto con sus emociones. La escuela patriarcal —y los propios pares— los adiestran para reprimirlas con la misma violencia que una prisión.
Los niños varones y la represión emocional patriarcal
Bell Hooks lo señala: los niños pequeños son los únicos hombres en la cultura occidental a quienes se les permite estar en contacto con sus emociones. La escuela patriarcal —y los propios pares— los adiestran para reprimirlas con la misma violencia que una prisión.
Idea
- El daño no viene solo de los adultos: los pares imponen los roles de género con rigor equivalente.
- Los niños de hogares antipatriarcales aprenden a llevar una doble vida: dentro/fuera de casa.
- La pérdida de acceso emocional no es maduración: es mutilación socialmente organizada.
- Ver también:
zettel/masculinidad-toxica-como-trampa-autoinfligida,zettel/hombres-que-no-lloran-y-sus-consecuencias
Fuente
lit/bell-hooks