Mark Fisher: defender la tolerancia, el debate y el respeto como valores universales es ya una posición política de clase. El \"diálogo\" con los defensores de la explotación laboral no es neutralidad: es un privilegio ideológico que solo quienes no sufren la explotación pueden sostener.
La tolerancia al debate como credencial burguesa
Mark Fisher: defender la tolerancia, el debate y el respeto como valores universales es ya una posición política de clase. El “diálogo” con los defensores de la explotación laboral no es neutralidad: es un privilegio ideológico que solo quienes no sufren la explotación pueden sostener.
Idea
- La apelación al debate supone que todos los interlocutores tienen igual poder e igual pérdida posible.
- Quienes sufren las consecuencias directas de una ideología no tienen el lujo del diálogo abstracto.
- La tolerancia se convierte en herramienta de los más poderosos cuando se aplica indiscriminadamente.
Fuente
lit/mark-fisher