La gente pobre que votó al PRI por décadas, o a Morena ahora, no actúa con malicia. Atribuir culpa moral al voto de los pobres revela un privilegio poco nombrado: el de extraer identidad política en lugar de beneficio.
El voto pobre no es culpa estructural
La gente pobre que votó al PRI por décadas, o a Morena ahora, no actúa con malicia. Atribuir culpa moral al voto de los pobres revela un privilegio poco nombrado: el de extraer identidad política en lugar de beneficio.
Idea
- Todos los estados ejercen violencia estructural; todos son elegidos por la ciudadanía.
- La indignación moral ante el voto ajeno es una postura de clase media que busca superioridad barata.
- La orientación política no define la ética de una persona cuando esa persona no vota desde el privilegio sino desde la necesidad.
- Ver también:
zettel/la-clase-media-como-antirresentimiento
Fuente
Publicación de Facebook, Fernando Betancourt (~13 semanas antes del export)